camisetas de futbol femenino

Con la nueva década el equipo barcelonista comenzó una etapa mejor que las predecesoras, aunque pese a contratar para sus filas al jugador neerlandés Johan Cruyff -considerado posteriormente como uno de los mejores futbolistas de la historia- no pudo tampoco doblegar a los madrileños que sin embargo no ofrecieron un potencial tan abrumador como años atrás. Tuvo en sus filas al deportista Alberto Spencer, quien se consagraría como máximo goleador de la Copa Libertadores. En la Copa Libertadores el club disputó la primera y segunda fase contra Carabobo y Cerro Porteño, respectivamente. La primera mitad de la década de los años noventa tuvo color azulgrana. Pese a ello, en lo sucesivo se viviría la máxima igualdad entre ambos conjuntos en la histórica rivalidad que vio como a finales de los años noventa dejó dos nuevas imágenes que acrecentaron su rivalidad. Ocho y once títulos fue el balance de ambos conjuntos en su territorio, mientras que de nuevo ambos volverían a conquistar un título europeo no sin sendas decepciones antes: dos derrotas en la máxima competición de clubes en el Viejo Continente, camiseta futbol shop la Copa de Europa.

El balance se repartió firmándose dos empates, y una victoria para cada uno de gran significado. Además, al futbolista neerlandés también se debió la goleada endosada a los madrileños en el «Estadio de Chamartín» por 0-5. Al año siguiente, y para evitar otro resultado semejante, quedó para la historia el marcaje de José Antonio Camacho al jugador neerlandés dando con la victoria del equipo madrileño. El equipo de Milán fue el campeón tras una victoria por penales ante el equipo portugués, el cual había derrotado en su primer encuentro a los azulgranas, y luego de un primer partido en el cual venció a los merengues. Las protestas, acompañadas con amenazas de retirarse del partido sguió con el lanzamiento de almohadillas y botellas por parte del público local, alcanzando una al técnico visitante Miguel Muñoz, hechos que ocasionaron la suspensión del encuentro. El partido entre ambos correspondiente a la Liga 2011-12, jugado el 10 de diciembre de 2011, dejó el gol más rápido en la historia de sus enfrentamientos hasta la fecha. Zidane como medida para paliar los malos resultados de los madrileños, quienes firmaron una de sus peores temporadas de sus últimas décadas, mientras que los catalanes sumaron su quinto clásico consecutivo sin perder y lograr igualar el balance de enfrentamientos después de 87 años, antes de decantarse del lado blanco antes de finalizar la década.

La de los barcelonistas supuso alcanzar tras el cómputo general de la eliminatoria la decimoséptima final europea de su historia -por las veintiuna logradas por los madridistas- y equilibrar el balance de ambos en la máxima competición europea alzando además a la postre su cuarto título. En las contiendas deportivas, los encuentros disputados entre ambos equipos en siguieron teniendo un predominio blanco, dejando en la historia una nueva polémica arbitral correspondiente a la final de Copa disputada en el Nuevo Estadio de Chamartín en 1968. Durante el mismo, «los blancos» reclamaron dos claros penaltis no concedidos por el colegiado Antonio Rigo, hecho que propició el lanzamiento de botellas desde la grada quedando desde entonces recordada como «la final de las botellas». Con esa última Liga «los culés» sumaron su vigésimo título de la competición a su palmarés, habiendo conquistado diez entre las últimas dos décadas invirtiendo la tendencia con «los merengues». La década dejó un enfrentamiento de ambos en la máxima competición europea, la Liga de Campeones, quien no veía un duelo entre ambos desde hacía más de cuarenta años. La igualdad en las competiciones españolas se decantó también finalmente del lado de los madrileños, llegando a conquistar el título de Liga en ocho ocasiones por dos del campeonato de Copa -por ninguna y cuatro respectivamente de los barcelonistas-.

↑ Los Torneos Apertura organizados por la Asociación No Amateur (ANA) fueron disputados entre los años 1941 y 1969 y solo participaban los cuatro equipos ubicados en los primeros lugares de la temporada anterior. Entre sus enfrentamientos más destacados resaltaron el correspondiente a la temporada 1950-51, cuando los catalanes vencieron como locales por 7-2, mientras que los madridistas vencieron también como locales por 5-0 en la temporada 1953-54 como mejores resultados para cada uno. Al objeto de mejorar la desastrosa temporada anterior, Gutiérrez Trueba contrata al exseleccionador nacional, Domingo Balmanya. El equipo maño se adelantó en el marcador dejando la situación casi insalvable, con un gol del Paquete Higuera en el minuto 65. Sin embargo, el tándem Ramón Blanco-Lorenzo Buenaventura, que ocupa el banquillo al haber sustituido al argentino Héctor Veira, decide dar entrada al campo a un chaval de la cantera, Kiko Narváez. Entre ellos, no estaba permitida la entrada en el país de ninguna persona que formase parte de los países comunistas.